La juventud de Hoy

Un amigo ha pedido que yo comparto mis pensamientos acerca de la juventud de hoy. Realmente, yo no sé cómo válido será, pero yo los compartiré no obstante. El lector puede decidir.

Los años jovenes de mi vida estaban gastados como un maestro en la escuela secundaria y universidad. Años que me llenaron de alegría. Mi deseo fue a hacer la materia tan interesante como posible. Un ejemplo fue el tercer año de secundaria la clase de la Literatura inglesa en North Bay, Ontario, Canadá. Nosotros teníamos que estudiar uno de las obras de Shakespeare. Ellas siempre eran aburridas y difíciles para mí como un estudiante. Así para no infligir el mismo castigo a mi clase, cuando yo leí la obra, yo cambié mi voz para cada carácter, casi presentando un teatro. La clase de todos muchachos, unos 45, estuvo tan interesada que cuando estaba acabado que ellos quisieron hacer el mismo, tomando los carácteres diferentes. (Probablemente, parte de la razón para el interés era mi acento del sur expresado en cada carácter.)

En Kentucky, los juvenes tuvieron el cuidado de mi carro, un modelo de estación negro, que siempre fue brillado y en una condición excelente. Ellos lo hicieron sin incluso ser pido. Todavía, es necesario decir que yo viviera en el miedo de ser parado por la policía. Yo estaba seguro que mi carro llevó partes robados. Ellos no estaban más allá de robar algo que haría mi carro parezca más bonito. Hasta donde yo sé que nunca pasó, pero yo podría estar equivocado.

Durante mis años en Bolivia y en otros lugares los jovenes Hispanos siempre me asombraron. Se gustaron ser una parte de un grupo que hablaron sobre la filosofía, política y religión. Ellos eran muy dispuestos ser sociales, mientras anhelando la justicia por todos. Ellos estaban listos sacrificar su vida a ideal cualquier que los capturó.

Los juvenes de esos años estaban llenos con los deseos de aprender, compartir, trabajar, amar. Ellos nunca contaban el costo porque ellos siempre estaban listos para dar todo su ser. Ellos tenían todos los problemas usuales de adolescencia. La escuela, las muchachas, los muchachos, las citas, las fiestas, bebiendo, acelerando en los carros, los padres, la iglesia, las emociones, el sexo, etc.

No era que ellos necesitaron a alguien para decirles lo que estaba equivocado. Ellos ya supieron eso. Qué ellos parecían necesitar era alguien como un adulto que los entendió, quién entendió sus problemas, y estaba deseoso ayudarles a esforzarse a través de ellos. Alguien quien ellos supieron también estaba esforzándose ser el mejor que él podría ser como una persona.

Si nosotros los adultos van a poder influir la juventud, parece a mí que nosotros tenemos que tener las características similares. Nosotros necesitamos ser alguien que no se ha olvidado de los forcejeos de nuestra propia adolescencia. Nosotros necesitamos ser alguien que puede perdonar y puede olvidarse. Nosotros necesitamos ser alguien que entiende con un corazón compasivo. Nosotros necesitamos ser alguien que vive su propia vida con la disciplina, con el espinazo, alguien que está deseoso estar separado de la muchedumbre para seguir su ideal de vida. Sin estos regalos yo no creo que los juvenes vendrán a nosotros, y ni nosotros no podremos inspirarlos a las cosas mayores. Ellos saben instintivamente si estos regalos son auténticos o no.

Está como los niños escolares que conocen hasta que punto ellos pueden ir con su maestro. Si el maestro grita los órdenes, ellos saben que ellos pueden ir sin límite. El grito dice que es el máximo del maestro. Este conocimiento es instintivo. La disciplina no es dificil mantenerse cuando un maestro emite los órdenes en una voz determinada y baja. El máximo de este maestro no puede darse cuenta.

El mismo puede decirse cuando un adulto está compartiendo con la juventud. Si el compartiendo se hace con una voz fuerte, ellos saben instintivamente que no hay mucha profundidad a lo que está siendo compartido. Si es compartido con la calma, entonces ellos quieren aprender más, mientras sabiendo que hay mucho más recibir de ese adulto. Tampoco, tal un adulto controlará la conversación. Tal adulto no tendrá dificultad que escucha a la juventud, mientras incluso estando callado cuando ellos están compartiendo cosas que están perturbando.

Los juvenes desean sentirse seguros. Si ellos se encuentran a alguien que está callado y radia una profundidad de seguridad dentro de simismo, ellos buscarán a esa persona. Ellos conocen instintivamente que ésta es la persona que ellos quieren conocer más, que éste es el que puede darles lo dentro de que ellos necesitan mas.

Los juvenes necesitan a los héroes. Ellos necesitan a las personas quienes ellos pueden parecer como un ideal. Ellos necesitan ser inspirados para buscar cumpliendo cosas que son difíciles obtener profundamente. Esa inspiración viene de aquéllos que están viviendo tal vida. Ellos necesitan experimentar la presencia de poder, de felicidad, de alegría, de desafío, de placer. Si éstos están presentes en las vidas de sus héroes, ellos no se preocuparán por el dolor y sufriendo que ellos deben sufrir a través de obtener la meta. El lado positivo de cosas siempre es más poderoso en su vida que el negativo, incluso mientras el negativo está infligiendo su dolor.

Los juvenes necesitan conocer que se quieren, que se aman, que ellos son estimados como importantes. Un héroe les da este conocimiento. Ellos no tendrán ningún problema con su héroe que tiene pies de arcilla con tal de que su héroe está abierto y honesto. A ver que su héroe también está esforzándose con el amor está inspirando más aun a ellos. De nuevo, la autodisciplina es necesaria.

A mí, los juvenes de hoy no son diferentes que aquéllos de mi juventud. Hay, sin embargo, una diferencia en sociedad que ha creado un problema mayor para ellos. Durante los años anteriores los padres alcolocos ó los que trabajaron continualmente compartaron a sus hijos muchos problemas sicológicos. Hoy, no solamente tales problemas se compartaron, sino parece a me que los jovenes entran su adolescencia todavia con menos mas conocimiento de ser amados, queridos, y importantes.

Ellos se criaron de un ambiente de mas individualismo. Ellos son separados desde nacimiento. Ellos se alimentan con una botella en lugar del pecho. Ellos se llevan en las cestos en lugar de los brazos. Ellos duermen en su propio cuarto en vez de compartirlo con los hermanos. Ellos tienen una gran necesidad a ser tocados. Tocando da el sentimiento de ser amado, querido y paz.

Ellos nunca aprendieron a compartir con otros. Ellos nunca aprendieron a dejar algo ahora para obtener algo mejor después. Todos se dieron a ellos sin costo. Su familia existió de hecho y no fue sentido. Ellos vivieron en la misma casa con sus padres y hermanos, pero nunca les sentía ser cómo un hogar, un lugar de afecto, cariño, amor y paz, un lugar que ellos respetaron.

Parece a mí que nuestros juvenes de hoy están esforzándose encontrar y llenarse de lo que no se los ha dado durante sus años de niñez. El deseo de sentirse amado e importante es tan profundo que ellos siguen sus instintos sexuales libremente y con el abandono, esperando que se proporcionará lo que ellos necesitan. Otros buscaron las drogas para obtener el mismo. El sexo y drogas son instrumentos que darán ese sentimiento momentáneamente. Desgraciadamente, no soporta después del encuentro. Ni no trae sanación al espíritu vacío.

Pues también ellos quieren ser independientes de los adultos, pero ellos no quieren ser independientes de sus pares. En otros términos, ellos quieren ser individuos, y al mismo tiempo ellos quieren ser una parte de una comunidad dónde se aman y la seguridad se sienten. Los dos se necesitan.

Nosotros los adultos, debido a nuestro estilo de vida, están ofreciendo sólomente el individualismo que está frío. Los juvenes conocen instintivamente que nosotros somos seres sociales por la naturaleza. Ellos conocen que nosotros somos más felices cuando nosotros vivimos una vida de compartir íntimo, una comunidad de amor.

Parece a mí que lo que la iglesia, familia y sociedad necesitan ofrecer la juventud de hoy es un estilo de vida que les dará una experiencia de la comunidad de amor, de ser querido, una experiencia de paz y éxtasis que trae con él un sentimiento dentro de ellos de poder.

Permítame compartir con usted otra experiencia. Yo era el capellán designado a una secundaria regresando de Bolivia. Encontrándome la nueva generación de juventud después de haber estado lejos durante muchos años era un shock cultural. Su indiferencia a todo era la mayor perturbación a mí. Los estudiantes no cuidaron en absoluto si yo estuviera presente o ausente como su capellán. Las clases de religión eran un taladro para ellos, una maldad necesario para graduar de la escuela secundaria católica.

Mi acercamiento a esta indiferencia era presentar a ellos un tipo diferente de Jesús, un Jesús real, uno que estaba viviendo entre ellos con poder. Despaciamente, unos quisieron conocer más. Después, el momento llegó cuando yo oré encima de ellos y compartí con ellos el Espíritu Santo. Inmediatamente, ellos empezaron a hablar en las lenguas, profecía y ser llenado de una experiencia de amor como ellos nunca hubieran tenido antes.

Ellos se cautivaron por la experiencia de pentecostés. El Domingo de Pentecostés se había vuelto una experiencia realmente personal en lugar de un evento histórico en la Biblia. Ellos quisieron aprender más sobre Jesús. Ellos quisieron experimentar más amor. Ellos quisieron compartir eso con todos. Una comunidad entre ellos empezó a existir que abrazó sus vidas en casa y en la escuela. Su vida de la casa se puso pacífica y feliz. Sus estudios mejoraron.

Les enseñé cómo contemplar para que ellos pudieran pasar profundamente a la fuente de amor que estaba llenándolos, mientras sanándolos, alzándolos adentro de si mismos. Dentro de dos meses, el grupo creció a encima de 200 estudiantes. Nosotros nos encontramos todos los jueves en una iglesia. Ellos cantaron, oraron, y tenían un tiempo maravilloso juntos en la comunidad y en el Señor. Jesús y el Espíritu Santo se habían vuelto la conversación entre todos los estudiantes, incluso entre aquéllos no asistiendo. Esto, a mí, es lo que nuestros juvenes necesitan hoy. Es ese simple. Un nuevo Pentecostés.

Desgraciadamente, yo no puedo darlo un siga al informe. Los padres de familia y el Director de la secundaria se volvieron tan preocupados por el cambio en los estudiantes que ellos quejaron al Obispo y otras autoridades. Ellos no querían que sus adolescentes vivieran este tipo de vida. Yo estaba retirado del colegio al final del año escolar, y ningún adulto subió la dirección para la juventud.

Una escuela secundaria católica en Cincinnati tenía capellán, Fr. Richard Rohr, que hizo la misma cosa. Su grupo duró un tiempo largo, y todavía existe en los formularios diferentes de comunidad vivir. Ellos tenían encima de 1000 jovenes involucrados en aquellos días. La Universidad de Steubenville Ohio, conocido para ser una Universidad Católica carismática, ha estado y está dando la misma experiencia a sus estudiantes.

Nosotros los adultos tienen un problema de la base. Nosotros no deseamos dejar nuestro estilo de vida individualista, con todas sus riquezas, posesiones y actividades. Nosotros no escogemos a la familia primero encima de todo el resto. Como resultado, se refleja en nuestras iglesias así como la sociedad.

Recientemente, Presidente Bush anunció que los Estados Unidos no firmarían los Naciones Unidas Tratado Medioambiental Global que declara que él no pondría poner en el riesgo el bienestar de la economía americana. Esa declaración era una muestra viviente de nuestro individualismo americano. Nosotros no nos consideramos perteneciendo a la familia de naciones. Y lo que existe en ese nivel está expresandolo en que existe la sociedad, la familia y la iglesia. Estos problemas son serios.

De mi experiencia, sólo el Espíritu Santo puede salvarnos de ellos porque sólo el Espíritu Santo puede cambiar el corazón. ¿Pero quién quiere el Espíritu Santo? ¿La falta de deseo de querer cambiar es el principio del pecado imperdonable de que la Escritura habla?

Que alguien entre los adultos se levante por el Espíritu Santo y se traiga a nuestra juventud hoy. Ella (El Espíritu Santo) cuidará de todo el resto.

El 9 de abril de 2001

 

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